miércoles, 27 de abril de 2011

Un perrito

-Pasajeros con destino a Frankfurt embarquen por puerta 38.
-Póngame uno completo con mucho ketchup y mostaza, por favor.
-Perdone pero no comprendo.
-¿No es aquí lo de los frankfurt?
-Esta es la puerta de embarque, sí.
-Pues póngame uno completo y una cerveza, por favor.
-Déme su tarjeta de embarque.
-Tenga.
-Eso es su tarjeta de crédito.
-Es para que se cobre.
-¿Para que me cobre qué?
-El frankfurt y la cerveza.
-Perdone pero se ha confundido. Aquí no servimos nada de comer.
-¿No?
-No. Durante el vuelo servimos un refrigerio, pero aquí no.
-Entonces para tomar algo, tendría que subir al avión.
-Exacto.
-Bueno, vale, subo.
-En ese caso necesito su tarjeta de embarque
-Tenga.
-Esto es su tarjeta de descuento del supermercado.
-¿No sirve aquí?
-Me temo que no.
-Pues tenga ésta.
-Es su tarjeta de visita
-Así sabrá cómo me llamo.
-No necesito saber cómo se llama. Necesito su tarjeta de embarque.
-Ah, perdone. Tenga.
-Esto es su carnet de socio del Real Club Deportivo Espanyol.
-Espero que le sirva.
-Sí, esto sí. Pase y dese prisa que ya ha empezado el partido. El Espanyol ha tenido ya una oportunidad clara de gol.
-¿Y el frankfurt?
-No, el Frankfurt ha empezado muy a la defensiva.
-Me refiero al perrito.
-Los perros no pueden entrar al estadio.

miércoles, 20 de abril de 2011

Unas vacaciones

-Pasaporte, por favor.
-Tenga.
-¿Cuántos días va a estar en el país?
-Dos semanas
-¿Turismo?
-Un opel vectra diesel.
-No, que si viene por turismo.
-He venido por el aire, en avión. El opel vectra está ya un poco cascado para hacer un viaje tan largo.
-Ya.
-Además no vuela.
-Claro. ¿Nacionalidad?
-Opel es alemana pero creo que los vectra los hacían en una fábrica inglesa.
-Me refiero a la suya.
-Yo no tengo ninguna fábrica inglesa.
-¿Ha venido solo?
-Bueno, en el avión había más de cien personas.
-¿Pero van ustedes juntos?
-Cada uno ocupaba un asiento distinto.
-¿Sí?
-Sí, supongo que resulta más ordenado.
-Ajá. ¿Algo que declarar?
-La amo.
-¿Cómo dice?
-Desde que me ha pedido el pasaporte. No puedo vivir sin usted.
-¿Puede quitarse el cinturón y los zapatos?
-Preferiría que no nos acostáramos en nuestra primera cita.
-Abra las piernas.
-¿No debería ser yo quien hiciera esa sugerencia?
-Voy a cachearle.
-Hágame lo que quiera. Soy prácticamente suyo.
-No se mueva.
-Estos cinco minutos que hemos pasado juntos han sido los más felices de mi vida.
-Ya está. Puede ponerse el cinturón y los zapatos.
-Ha sido increíble. ¿Un cigarrillo?
-No, gracias, puede continuar.
-¿Volveré a verla alguna vez?
-No se preocupe, me verá cuando salga del país.
-En ese caso quiero irme ya.
-Pues váyase, váyase.

miércoles, 13 de abril de 2011

Una encuesta

Mi amigo Miguel Ruiz Mora, de Santa Pola (Alicante), me plantea el siguiente cuestionario, que respondo encantado a modo de piramiento de esta semana:

¿Cuántas preguntas puedes contestar inteligentemente?
Eso depende de mi nivel de alcohol en sangre.

¿Una certeza?
Vale, pero bien fría, por favor.

¿Un color?
Una pilsen normal bastará, no hace falta que te molestes.

¿Un deseo?
No es un deseo, tú mismo me la has ofrecido como buen anfitrión.

¿Una virtud?
Pues sí, supongo que la hospitalidad puede considerarse una virtud.

¿Una frase?
También, siempre me han gustado las frases grandilocuentes con términos como hospitalidad y virtud.

¿Un sueño?
Ahora no gracias, si acaso después de acabar la caja de certezas que has sacado.

¿Un defecto?
Faltan tres. Supongo que te las has bebido con otro amigo.

¿Qué significado tiene para ti la hoja en blanco?
Si ésta es tu última caja, puedes hacer otro pedido.

¿Escribes por necesidad o por afición?
Por rellenar los datos que exige el distribuidor.

¿Pones música en tu blog?
Yo he traído las patatas fritas. Creía que la música y las certezas las ponías tú.

¿Eres una persona sentimental?
Todavía no, pero espera a que vaya cayendo la caja.

Si tuvieras que tener un sólo sentimiento, ¿Cuál sería?
Pues, no sé, ¿la sed?

¿Una pregunta?
He usado una pregunta porque no estoy seguro de mi respuesta. Qué tocapelotas estás.

Si desearas algo, ¿qué pedirías?
Podríamos ir rellenando la quiniela de esta semana, ya que estamos.

Cuando escribes, ¿qué sientes?
Mucha tensión, porque no creo que el Real Madrid pueda con el Barcelona.

Si no fueras creyente, ¿en qué creerías?
Pues que después de perder el derby, el Barça pinche y haya liga otra vez.

¿Qué esperas de la vida?
¿Ya te pones sentimental? A mí me hacen falta tres o cuatro certezas más. Dame, dame.


Tienes un blog, ¿por qué?
Es una banera de liberarme de bi bujer.

¿Crees que eres una persona que reconoce su valía?
Guando nos casamos era una chica alegre, bero ahora es un cardo. No greo gue nadie budiera regonocer su valía tal y gomo está.

¿Qué esperas del amor?
Soy un truhán, soy un señor… algo bohemio y soñadoooooorr, pffffff, gue me parto.

¿Qué le pedirías a la vida?
Gracias a la vidaaaaaa gue me ha dado tanto, me ha dado la risaaaaaaa y me ha dado el llaaaanto, venga, sígueme...

miércoles, 6 de abril de 2011

Un interés

-¿Tiene un momento, por favor?
-Lo que tengo es prisa.
-Será sólo un minuto.
-Dígame.
-¿Conoce usted Banca Moderna, una de las entidades financieras más solventes de Europa?
-Ya soy cliente. Gracias.
-No se marche. También tengo una oferta para quienes ya son clientes.
-¿En qué consiste?
-Es un depósito a 6 meses con TAE al 4,5%
-¿Y si le hubiera dicho que no soy cliente?
-Le habría hecho la oferta para no clientes.
-¿Y cuál es?
-Un depósito a 6 meses con TAE al 4,5%
-¿La misma que para los clientes?
-Sí. ¿De qué se extraña? Usted también es el mismo, tanto si es cliente como si no.
-¿Qué sabe usted sobre mí? ¿Cómo se atreve a conjeturar si soy el mismo o no? ¿No es acaso posible que su banco sea capaz de cambiarme y hacerme, por ejemplo, mejor persona?
-Lo dudo. Todo lo que tenemos son depósitos a 6 meses y un año. No creo que eso haga mejor persona a nadie.
-Quizá a los accionistas del banco.
-Tampoco. Hace años que no repartimos dividendos.
-Está jodida la cosa, ¿o qué?
-Fatal.
-¿No me ha dicho que su banco era una de las entidades más solventes de Europa?
-Ya, bueno. También usted me ha dicho que tenía prisa y lleva ya un rato de palique conmigo.
-No descarte usted la posibilidad de que me guste como persona.
-¿Es homosexual?
-¿Lo es usted?
-Eso depende.
-¿De qué?
-De si contrata usted el plazo a 6 meses o no.
-Ya veo. Una orientación sexual interesada, ¿eh?
-Sí, con TAE al 4,5%
-Es usted muy ocurrente
-Y usted muy apuesto, chulapón.

martes, 29 de marzo de 2011

Una cuenca

-Doctor, doctor.
-Lo siento. Ya me iba.
-Es que he sufrido un accidente.
-Que le atienda otro médico. Me están esperando.
-No hay ningún otro médico en la consulta.
-Está bien. ¿Qué le ha pasado?
-La rama de un árbol me ha golpeado en la cara y he perdido un ojo.
-Pero le queda el otro, ¿no?
-¿El otro? Sí, claro.
-Bueno, entonces la cosa no es tan grave.
-¿Cómo que no? He perdido un ojo, doctor.
-Bueno, yo ayer perdí las llaves del coche y no pasó nada porque mi mujer tiene otro juego. Lo mismo pasa con sus ojos.
-No puede ser lo mismo.
-¿Por qué se cree usted que tenemos dos ojos? A ver.
-Pues para tener visión en estereo o algo así.
-Sí, como los aparatos de música, ¿o qué? No me haga reír.
-¿Entonces?
-Tenemos un ojo dominante y otro de repuesto. A usted se le ha caído el dominante, así que ahora el de repuesto ocupará su lugar. Buenas noches.
-Pero es que la rama me ha herido en el pecho, mire.
-A ver. Sí, se le ha clavado en un pulmón.
-¿Y es grave?
-Nada, no se preocupe. ¿Para qué cree que tenemos dos pulmones?
-No sé.
-¿No creerá que es para respirar en estereo, verdad?
-No, ya, pero es que me duele.
-Desinféctese la herida y mañana estará como nuevo.
-¿No debería desinfectarme también la cuenca ocular?
-Sí, y si quiere le desinfecto también la cuenca del río Júcar. ¿No le he dicho que tenía prisa? Pues deje ya de tocar los cojones.
-Me sorprende usted, doctor. No se comporta como un verdadero médico.
-Quizá influya algo el hecho de que soy el vigilante nocturno.
-Ah, perdone. Le había confundido con el doctor.
-¿No ha visto mi uniforme?
-No. Es que desgraciadamente he perdido mucha vista.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Una plantilla

-Siguiente pregunta.
-Míster, míster. Para la agencia eme.
-Dígame.
¿Qué cambios va a hacer en la plantilla?
-Voy a cambiármela por una de carbón activado.
-¿Cómo dice?
-Mi mujer dice que, con las que llevo ahora, los pies me huelen fatal.
-No, yo me refería a la plantilla de los jugadores.
-Ah, no sé. Tendrá que preguntarle a cada uno de ellos. Creo que el extremo izquierdo tiene problemas con el pie derecho.
-¿Perdone?
-Quizá tenga que cambiarlo de banda.
-No me entiende. Yo me refiero a todos los jugadores.
-¿Quiere que cambie de banda a todos los jugadores?
-No es eso, lo que quiero saber es si va a hacer algún cambio concreto mañana.
-Sí. Me han regalado una camiseta y me tira de sisa. Tendré que cambiarla.
-Me refiero al equipo de fútbol.
-Y yo también. Es la camiseta del equipo.
-No me refiero a cambios suyos, sino a cambios entre jugadores.
-No, cada uno lleva su camiseta con su número. No sería una buena idea mezclarlos.
-No me refiero a mezclarlos, sino a sustituirlos.
-¿Cómo voy a sustituirlos? No tengo otros.
-Unos por otros.
-Cada uno juega en una posición distinta.
-Me refiero a cambiar a los que juegan en la misma posición.
-No pueden jugar varios en la misma posición, sería el caos.
-No me entiende.
-¿Quiere que juegue con dos porteros?
-No, pero me preguntaba si iba a cambiar al portero.
-¿Por qué iba a cambiarlo? Es un tipo extraordinario. Me abre la puerta cuando entro y me ayuda con las bolsas de la compra cuando llego del supermercado. ¿Qué clase de periodista es usted?

miércoles, 16 de marzo de 2011

Un ojo

-Venía a hacerme el Documento Nacional de Identidad.
-Muy bien, dígame su nombre, por favor.
-Aragorn.
-¿Es usted aragonés?
-No, soy Aragorn, hijo de Arathorn.
-¿Cómo dice?
-Soy hijo de Arathorn y Gilraen, conocido como Thorongil en Rohan y Gondor.
-No me cabe todo eso.
-De niño fui conocido como Estel en Rivendel.
-Y a mí qué me importa.
-Tenga cuidado con sus modales. ¿No sabe con quien está hablando?
-No. Desgraciadamente aún no sé su nombre.
-Soy Aragorn, hijo de…
-No empiece con ese rollo, por favor, y dígame a qué se dedica.
-Soy el monarca del reino unificado de Gondor y Arnor.
-¿Y eso por dónde cae exactamente?
-En la parte occidental de la Tierra Media.
-¿Pero en Castilla La Mancha o en Castilla León?
-Al Sureste de Rohan y al Oeste de Mordor.
-¿Córmor? o sea quiero decir ¿cómo?
-Mi nombre como rey es Elessar Telcontar.
-Ah.
-Soy el trigesimonoveno descendiente directo por via paterna de Isildur.
-Vale. Isildur. Lo tengo. ¿Algo más?
-Mi padre fue capitán de los Montaraces y murió en una batalla contra los orcos, peleando en compañía de Elladan y Elrohir, al recibir un flechazo en un ojo.
-¿En qué ojo?
-¿Perdone?
-¿En qué ojo? ¿En el derecho o en el izquierdo?
-No lo sé.
-¿No lo sabe? Buf, pues no voy a poder hacerle el DNI.
-¿Cómo que no?
-Tendrá que conseguir esa información. Es muy importante.
-Todos mis ancestros han muerto.
-Los míos también, así que yo no puedo ayudarle.
-Mi padre nació en el año 2873 de la Tercera Edad del Sol y era hijo de Arador, que fue el decimocuarto Capitán de los Dunedain del Norte.
-Ya, eso está muy bien, pero no sabe en qué ojo le dio la flecha.
-No, no lo sé.
-Pues, hala, cuando lo averigüe vuelva por aquí. El siguiente.

martes, 8 de marzo de 2011

Un servicio

-Me da un sello de 75 céntimos, por favor.
-Tenga.
-¿Cuánto es?
-Buf, no lo sé.
-¿Cómo no va a saberlo?
-Es que yo soy el encargado del almacén. La dueña no está y no me sé de memoria la tarifa de precios.
-Ya pero es que el precio está escrito en el sello. Mire.
-Eso no es el precio. Es el valor del sello.
-¿Y no es lo mismo el precio y el valor?
-Por supuesto que no. ¿No ha leído usted a Dvoskin?
-¿A quién?
-¿O a Nagle y Holden?
-Pues no, la verdad.
-Ya se nota. El precio no es más que el valor monetario de un servicio.
-¿Qué servicio?
-Pues en este caso el local, la oferta de los productos y mi gestión de venta, por ejemplo.
-En ese caso tenga 50 céntimos y en paz.
-¿Cómo 50 céntimos, si el sello tiene ya un valor de 75?
-Pues eso: 75 del sello, menos 25 de su pésimo servicio, dan 50.
-Es usted muy lista para no haber leído a Dvoskin.
-Y usted muy teórico para ser el encargado del almacén.
-¿Qué insinúa, que la gestión de un almacén carece de base teórica? ¿Ha leído usted a Robson? ¿O a Gottlieb y Kaufmann?
-¿Pero quién cojones son esos tipos?
-Se nota que no los ha leído.
-Usted tampoco se ha leído la tarifa de precios. Así que su servicio aún vale menos de lo que creía. Le ofrezco 30 céntimos por el sello.
-Ni hablar. 45.
-35.
-40.
-Hecho, tenga. ¿No se enfadará la dueña cuando vuelva?
-¿Por qué razón?
-Ha vendido usted un sello de 75 céntimos por 40.
-Simplemente he sido víctima de la volatilidad del mercado. ¿No ha leído a usted a Kendall? ¿O a Brealey y Dryden?
-¿Ha pensado en dejar de vender?
-No, pero estoy pensando en dejar de leer.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Un plato

-¿Puedo tomarle nota?
-Sí. Tomaré el caldo de pescado y el guiso de pollo.
-Lo que tenemos es caldo de pollo y guiso de pescado.
-Ah, entonces los tomaré al revés.
-¿Cómo al revés? ¿De espaldas?
-¿Cómo voy a tomarlo de espaldas?
-¿Boca abajo, entonces?
-Que no. Me refiero al orden de los platos.
-¿Quiere que le sirva primero el guiso de pescado y luego el caldo de pollo?
-No, no me ha entendido. Me refería a que los he confundido.
-El guiso de pescado sabe a pescado y el caldo de pollo sabe a pollo. No sé cómo puede confundirlos.
-Quiero decir que he confundido el caldo por el guiso.
-El caldo es líquido y el guiso sólido. ¿No estudió los cambios de estado de las sustancias en el colegio?
-Sí, lo  hice. Déjelo. ¿Qué tiene de postre?
-Helado de naranja o zumo de vainilla.
-¿No será al revés?
-¿Cómo? Alliniav ed omuz o ajnaran ed odaleh. ¿Así?
-No, así no. Me refiero al orden...
-Si quiere, le sirvo el postre de primer plato.
-..al orden de las palabras, no al orden de los platos.
-Pero, ¿dónde se cree que está? ¿En una biblioteca municipal? Esto es un restaurante. Aquí no servimos palabras, sino platos.
-En ese caso tomaré el helado de naranja.
-Sólo tenemos helado de vainilla.
-¿Lo ve?
-Ahora mismo no. Está en el interior del congelador. ¿Cree que tengo visión de rayos X?
-No me refiero a que si lo ve, sino a que si lo entiende.
-¿Qué se cree que es un helado? ¿Una teoría filosófica? ¿Un principio de la ciencia?
-Quiero decir si entiende lo que ha pasado.
-¿A qué se refiere?
-A la confusión de los platos.
-Los platos son todos iguales, redondos y con el anagrama del restaurante. Es muy fácil confundirlos.
-Estoy hablando de la comida que hay sobre los platos, maldita sea.
-¿Qué comida? Si todavía no le he servido nada.

martes, 22 de febrero de 2011

Un examen

-¿Sabría decirme cuáles fueron los Reyes Católicos?
-Sí, sabría.
-Dígame sus nombres.
-No lo sé.
-¿No me ha dicho que lo sabía?
-Le he dicho que sabría decírselo en el hipotético caso de que me hubiera estudiado la lección.
-En ese caso le pongo un cero.
-No puede hacer eso. Yo he respondido correctamente a su pregunta.
-¿Cómo dice?
-Usted me ha preguntado si sabría y yo le he respondido que, si se hubieran dado las circunstancias adecuadas, sí que sabría.
-¿De qué circunstancias me habla?
-Anoche mis padres me obligaron a trabajar con ellos hasta tarde y no pude estudiar.
-Está bien, hábleme de ellos.
-Tienen una carnicería y llevan muy mala vida. Mi padre se levanta a las 4 de la mañana…
-Me refiero a los Reyes Católicos.
-No creo que madrugaran tanto.
-¿En qué siglo vivieron?
-Mi padre nació en 1957 y mi madre tres años después. Son del siglo XX.
-Me refiero a los Reyes Católicos.
-Son anteriores.
-Anteriores a qué.
-A la carnicería de mis padres.
-¿Por qué son famosos?
-Por sus morcillas de arroz y sus longanizas frescas,
-Me refiero a los Reyes, no a sus padres.
-Sí, supongo que los Reyes católicos pueden considerarse más famosos que mis padres.
-Pero dígame por qué.
-Mujer, pues porque un reinado siempre será más importante que regentar una carnicería. Vamos, digo yo.
-Me refiero a la razón por la que son famosos los Reyes Católicos.
-Suelen aparecer en los exámenes de historia.
-Ya, pero sabría decirme ¿por qué?
-Por supuesto que sabría.